… y durante muchos años he estado acompañando a deportistas a gestionar el círculo frenético que es el deporte de competición. Hace unos años decidí ampliar mi visión porque, como siempre digo a los deportistas, “las herramientas de la psicología sirven para el deporte y también para tu vida”. Por ello, tomé la decisión de especializarme y ampliar mi horizonte para poder acompañar y ayudar a adultos, adolescentes y niños en ansiedad, depresión, autoestima, perfeccionismo y gestión emocional.
En ese momento decidí pedir ayuda psicológica y empezar a escucharme. A priorizar lo que quería en vez de lo que debería hacer, a ver que necesitaba aprender a gestionar mi ansiedad, mi estrés y a tomar una decisión que me daba verdadero miedo y me generaba una sensación de vacío y alivio. Quise dejar de ser deportista para ser psicóloga, no fue una decisión fácil, me atreví a tomar la decisión y ahora estoy muy contenta ya que me llena acompañar y ayudar a personas que como yo necesitan escucharse y ser acompañados para priorizarse y adquirir herramientas para mejorar su bienestar.